Para empezar, podríamos definir 2 tipos de envidiosos:
1-Los que están conscientes y aceptan que sienten envidia y quieren evitarla porque
saben que no es buena
2-Los que no están conscientes, no aceptan o no reconocen que son envidiosos,
ocultándose muchas veces en soberbia o prepotencia
A continuación voy a poner seis síntomas de los envidiosos, tres visibles y tres
invisibles, si percibes alguno de estos en ti, trabaja en tu personalidad para elimin
la envidia de tu vida, porque ésta te deja mal ante los demás y te hace sufrir
emocionalmente.
La envidia es la prueba infalible del sentimiento de inferioridad, al que envidia su
propia envidia le grita al mundo entero que él se siente inferior. El que envidia
expresa que se siente inferior al envidiado.
Los 3 síntomas visibles:
Critica de alguna manera tus éxitos o pertenencias: Como el envidioso se siente
inferior a ti, trata de alguna manera mermar tu superioridad y una manera de hacerlo
es criticando tus éxitos o bienes. El que NO envidia te admira cuando te va bien, pero
el envidioso no te admira, te critica. Es el mecanismo de defensa que salta por su
sentimiento de inferioridad. El envidioso no enfoca sus fuerzas para crecer, si no que
las enfoca para hacerte decrecer. No trata de volverse superior para alcanzarte, si no
que trata de hacerte inferior para que no estés “por encima” de él, según su
equivocada percepción. Por ejemplo, si adquieres un auto nuevo puede decirte: “no
me gusta tu coche, está muy ovalado”; si te haces un corte de cabello algo poco
común, y él te dice “está feo ese corte que te hiciste, pareces un puerco espín” es
porque muy probablemente le gustó tu corte pero a él no le queda por la forma de su
cabeza, o porque tal vez sí le queda pero no tiene la personalidad atrevida para
hacérselo, entonces recurre a su mecanismo de defensa: la crítica; si estás
prosperando, seguramente le dirá a otros que robas en tu trabajo o que haces algo
ilegal para obtener dinero.
Busca tus errores para resaltarlos: Otro mecanismo muy recurrente es monitorear
como radar tus acciones, bienes o conducta para buscar algún error y resaltarlo.
Nuevamente, el envidioso dirige sus acciones para hacerte decrecer, para mermar tu
superioridad, para destruir tus éxitos. Por ejemplo, te sacaste 100 en tu examen de
matemáticas y al sacar una pequeña cuenta en un supermercado te equivocas y
enseguida te dice “¿sacaste 100 en matemáticas y no sabes sumar?”; por ejemplo,
tu coche tiene un pequeño rayón y el único que se da cuenta es el envidioso, es más,
tú ni lo habías notado y te dice con un tono de felicidad por el daño que te hicieron:
“ya te rayaron el auto, ya con eso ahora vale menos”
Trata de opacar tus éxitos y pertenencias: El envidioso, si no puede superarte recurre
a otras personas que supuestamente te superan para mermar tu superioridad. Si él
se siente inferior quiere que también tú te sientas así. Por ejemplo: Compras un
automóvil seminuevo y él dice: “mi primo compró este mismo modelo pero nuevo y la
versión de lujo”; te compras un vestido y te dice: “mi prima se compró uno parecido,
pero como tiene muy buen cuerpo le queda muy bien”; vas al colegio a buscar las
cali¡caciones de tu hijo y obtuvo 4 dieces y 2 nueves, y el hijo de tu vecina obtuvo 4
cincos y 2 seis, y te dice al ver las cali¡caciones de tu hijo: “mi sobrino obtuvo puro
10, ningún 9”, como si se lo estuvieras preguntando.
Este mecanismo trata de hacerte sentir inferior así cómo él se siente inferior en
relación a ti, pero como él mismo no puede superarte entonces recurre a otras
personas.
Los 3 síntomas invisibles:
Desea que tu fracaso llegue tarde o temprano: El envidioso sufre tanto por ti que a
veces puedes volverte esencial para su atención, te pone en la mira esperando a qué
hora vas a fracasar, a qué hora vas a fallar o a qué hora tu destino cambiará para
mal. Está pendiente de tus acciones y bienes esperando a qué hora te va a ir mal. Si
compras un auto nuevo está esperando a que tu hijo te lo choque, si te cambias de
trabajo y te va muy bien está esperando a qué la crisis económica haga que te
despidan, si tienes un negocio está esperando a qué hora va a quebrar. Está más
pendiente de tu fracaso que de su propio éxito personal.
Disfruta tus errores y fracasos como si fueran éxitos personales de él: El envidioso
está atento a qué hora fallarás o a qué hora tu fracaso vendrá para disfrutarlo como
si tu fracaso fuera su éxito personal. Como dije antes, ya no está pendiente de
alcanzar su éxito, si no de que el fracaso te alcance a ti para que lo disfrute como si
fuera un éxito de él. Por ejemplo, chocas tu automóvil nuevo, él lo ve y lo disfruta
tanto como si él mismo se hubiera comprado un coche; tu hijo es un excelente
estudiante pero este bimestre obtuvo cali¡caciones muy bajas, tu vecina lo ve y
siente dentro de sí una felicidad como si su hijo se hubiera sacado puros dieces;
compras tu laptop nueva y se te rompe el monitor, el envidioso lo ve y lo disfruta
como si se hubiera ganado un premio.
Si tiene oportunidad persigue tu fracaso: El envidioso subordina enfermizamente
parte de su felicidad a tu fracaso, de tal manera que a veces persigue tu derrota, tu
mal, tu fracaso. Trata de eliminar tu éxito para que él no se sienta infeliz. Por
ejemplo, si te compras un automóvil nuevo a él le duele, sabe que nunca obtendrá
uno así y cree que no será feliz como tú, entonces en la noche va y lo raya para
sentirse feliz o no sentirse infeliz; pones un tienda de abarrotes y tu vecino de
enfrente es envidioso, como ve que estás prosperando, sin saber nada de abarrotes
pone una tienda cerca de la tuya con tal de mermar tus utilidades. Nuevamente, más
que buscar sus éxitos personales, los envidiosos buscan tu fracaso; vendes
productos electrónicos por internet, ebooks o audios, entonces el envidioso te los
piratea y crea una web invirtiendo muchas veces más de lo que tu invertiste en la
tuya, sube tus productos y los regala a tus potenciales clientes con tal de destruir tu
negocio. Es capaz de invertir su dinero no para poner un negocio, si no para destruir
el tuyo
Ahora, hagamos una pequeña comparación entre los no envidiosos y envidiosos
para que veas como el envidioso sufre:
1.- El que no envidia admira tus logros, el envidioso te los critica. El que siente
admiración siente un sentimiento positivo, el que critica experimenta un sentimiento
negativo, por lo tanto, el que no envidia es feliz y el que envidia infeliz
2.- El que no te envidia no busca tus errores, y si se da cuenta te lo dice de buena
manera para que lo corrijas, en cambio, el envidioso sí monitorea tus errores y te los
resalta de manera que te pueda hacer sentir mal
3.- El que no es envidioso disfruta tus éxitos, no trata de opacarlos, en cambio al
envidioso le duelen tus éxitos por lo que trata de mermarlos. Si el que no envidia los
disfruta y al que envidia le duelen entonces el envidioso es infeliz
4.- El que no envidia desea que tu éxito continúe, en cambio el envidioso guarda la
esperanza de que el fracaso te llegue, y si no te llega de alguna manera es infeliz
5.- El que no es envidioso siente que no mereces fracasar, en cambio el envidioso
disfruta tus fracasos cómo si fueran éxitos personales de él, por lo que subordina
parte de su felicidad a tu fracaso, y si éste no te llegue su felicidad subordinada
tampoco le llega
6.- El que no envidia si tiene oportunidad contribuye con tu éxito, en cambio el
envidioso, si tiene oportunidad destruye tu éxito
Fuente: netmarke.xyz

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