Todos tienen una obra de arte… Pero sin duda alguna tú eres una obra única.
Tu sonrisa es más hermosa que la de Gioconda, y da Vinci lo sabe porque cuando te mira se le acelera el corazón.
Tus ojos son más hermosos que el surrealismo y Dalí lo acepta, pues hasta él entiende que tu mirada te lleva más allá de la realidad y te deja sin razón.
Tu cabello son como finas pinceladas que ni el mismo Van Gogh hubiese podido realizar y es por ello, que cuando te mira se queda pasmado de la emoción.
Tu cuerpo, cada miembro que forma parte de ti es tan lineal y correcto que Miguel Ángel se desmaya ante ti, porque la asimetría de tu cuerpos es pura perfección.
Tu corazón brillante y puro, tu alma cristalina, tu inteligencia y sabiduría, son como delicadas líneas y expresiones que hasta Gustave Flaubert hubiese anhelado dibujar.
Aún con esos argumento y más… Podría escribir y debatir a cerca de que tú eres la obra de arte más hermosa, única, bella, especial y por sobre todo eso… una obra de arte más que perfecta.

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