jueves, 5 de abril de 2018

Quisiera que estés aquí...

Quisiera que estés aquí, con tu corazón abierto, aferrado a mis ganas de amarte para siempre.
Quisiera que opaques al sol con tus ojos y seas tú mi luz.

Quisiera que le demostremos a la vida que sí existen corazones valientes.

Quisiera que vuelvas, que me abrazes y me digas que me amas.

Quisiera hacerte el amor debajo de las estrellas y que el cielo observe lo que significa perfección.

Quisiera todo lo que tenga que ver con tu alma, tu amor y tu vida.

Quisiera, tan sólo quisiera…

Quiero llevarte de la mano.

Quiero llevarte de la mano porque tú sabes que te quiero, te lo digo con cada gesto, cada mirada y cada respiración. Quisiera mirarte a los ojos y repetirte constantemente lo hermosa que eres para mi, mirarte y que de la nada me saques una sonrisa porque me doy cuenta entre mi silencio que soy tan afortunado de tenerte. Sé que la vida me ha dado muchas oportunidades de conocerme con otras personas y saber de ellos pero cuando la conocí, me descubrí a mi mismo, me miraba en su reflejo, en su mirada de niña inocente y de esos ojos cafés que me sirve por las mañanas. Cuando la conocí me encontré y junto a mi gran parte de mi felicidad.

Siempre que recuerdo

Siempre que recuerdo 
aquellos momentos contigo, tan lejanos, 
termino riendo, termino llorando,
pero termino asimilando
que son sólo recuerdos
y los recuerdos 
se evaporan con el tiempo.

Todos tienen una obra de arte.

Todos tienen una obra de arte… Pero sin duda alguna tú eres una obra única.
Tu sonrisa es más hermosa que la de Gioconda, y da Vinci lo sabe porque cuando te mira se le acelera el corazón.
Tus ojos son más hermosos que el surrealismo y Dalí lo acepta, pues hasta él entiende que tu mirada te lleva más allá de la realidad y te deja sin razón.
Tu cabello son como finas pinceladas que ni el mismo Van Gogh hubiese podido realizar y es por ello, que cuando te mira se queda pasmado de la emoción.
Tu cuerpo, cada miembro que forma parte de ti es tan lineal y correcto que Miguel Ángel se desmaya ante ti, porque la asimetría de tu cuerpos es pura perfección.
Tu corazón brillante y puro, tu alma cristalina, tu inteligencia y sabiduría, son como delicadas líneas y expresiones que hasta Gustave Flaubert hubiese anhelado dibujar.
Aún con esos argumento y más… Podría escribir y debatir a cerca de que tú eres la obra de arte más hermosa, única, bella, especial y por sobre todo eso… una obra de arte más que perfecta.

No creía que podía amar tanto a alguien.

No creí en el amor hasta que te vi.
No creía que podía amar tanto a alguien hasta que lo hice contigo.
No creí que tu amor calara hasta mis huesos.
No creí que fueras lo que toda mi vida esperé.
No creí, no creí que podía sentirme de puta madre, discúlpame por el tono, me siento más que eso, siento que vuelo y que no tengo límites, que soy invencible y que tú eres la más grande obra de arte. 
No creí que la vida me tendría guardado el deseo que siempre pedí.

¿Y por qué no vienes y me sujetas el alma entera?

¿Y por qué no vienes y me sujetas el alma entera?
Por qué no somos valientes por un instante eterno y hacemos de esto lo mejor que nos pudo haber pasado. 
Por qué no amarnos, por qué no volamos, por qué no ardemos y encendemos este mundo tan oscuro con nuestra luz.
Sabes que somos más que magia, somos vida eterna, somos amor inacabable y puro.
Somos lo que sentimos cuando nos vemos a los ojos y ellos brillan más que el sol.
Somos locos de remate con una mente sensacional.
Somos momentos, instantes, somos el tiempo perfecto.
Somos la vida indicada para ser felices.

Te miro

Te miro,
Y el tiempo se detiene,
Y juro,
Que entiendo a los poetas que hablan sobre el amor.
De dejarse llevar,
Y perder el control.
Le das sentido a cada palabra,
A cada verso,
A cada punto al final,
Y cada mayúscula al iniciar.
Te miro,
Y juro,
Que entiendo a todos los pintores que hablan de la belleza,
Porque miro tu cara,
Y me enamoro de ella.

miércoles, 4 de abril de 2018

Extraños....

Te preguntarás que somos. 
¿No es asi?
Fácil, te lo diré.

Somos dos extraños 
que alguna vez decidieron 
tener una conversación profunda
y conocerse.

Dos extraños
que compartieron todo 
y a la vez nada, 
al querer enamorarse.

Dos extraños
que dieron todo,
para dejar de ser efímeros
y volverse eternos.

Dos extraños que 
bajaron la guardia,
para no hacerse daño
y ser felices.

Dos extraños que 
no sabían que el precio de amar
se pagaba con dolor y depresión
después de terminar.

Dos extraños 
que hicieron promesas
intentando no ser recuerdo
pero al final se destruyeron.

Aún no entiendes, ¿verdad?

Somos dos extraños, 
a los cuales, el tiempo se les acabó.